En un mundo transformado por el colapso ecológico, el caos tecnológico y la reconfiguración de la sociedad humana, las antiguas religiones institucionales se diluyeron con las estructuras que las sostenían. Lo que emergió en su lugar no fue un vacío espiritual, sino una multiplicidad de visiones ligadas a la experiencia vivida, al entorno y a la memoria del mundo perdido. Cada civilización ha desarrollado una forma singular de espiritualidad, no como doctrina revelada, sino como tejido cultural, herramienta de significado y forma de arraigo.
Aunque no todas las civilizaciones los comprenden igual, la llegada de los Resonantes ha impactado profundamente sus sensibilidades. Algunos los interpretan como parte de un ciclo mayor (Solarnati), otros como distorsiones del flujo (Hydrovelan), y otros como un mensaje o error emergente del sistema universal (Nanocodax). Su presencia desafía los límites entre materia y consciencia, y podría representar un nuevo paradigma espiritual.
Las espiritualidades en NUVAGAIA no buscan imponer una verdad, sino mantener vivo el vínculo entre la humanidad y el mundo que le queda. Son huellas culturales, formas de sanar la pérdida y construir sentido en un planeta que vuelve a nacer fragmentado y resiliente.